martes, 7 de enero de 2014

HIMNO NACIONAL MEXICANO PARA FEMINISTAS, POLÍTICOS Y GENTE QUE CREE QUE EL LENGUAJE POR SÍ MISMO TIENE INTENCIONES DISCRIMINATORIAS

Hace mucho que no escribo en este lugar, el periódico me tiene más que ocupado: entre escribir historias divertidas para niños, realizar labores propias de la edición y otras actividades más administrativas que creativas, los días se van rapiditos. Sin embargo, como cada vez me parece que la confusión lingüística va creciendo y que inclusive gente con cierta preparación académica cae en la trampa de la moda de la corrección política, me declaro cansado de pelear y ahora comparto su preocupación de que debe haber "equidad en el hablar". Para evidenciar mi preocupación y aportar en este terreno, ofrezco al mundo el coro del Himno Nacional Mexicano pero adaptado a las necesidades de los políticos actuales y del feminismo más irracional. En próximos días enviaré una solicitud al Congreso de la Unión solicitando que toda la letra del Himno cambie para que nadie se sienta discriminado, ¡faltaba más!

Por lo pronto, dejo únicamente el coro, para poner el ejemplo y la ejempla y que todos los mexicanos y mexicanas lo sigan y lo sigon 

CORO
 
Mexicanos y mexicanas, al grito de guerra y guerro
el acero y la acera aprestad y el bridón y la bridona,
y retiemble en sus centros y centras la tierra y el tierro
al sonoro y la sonora rugir del cañóny la cañona.

miércoles, 31 de octubre de 2012

ALICIA SE FUE


Si tu memoria se va, aquí está mi piel para

 recordar tu nombre y el mío.

Tatuaje de 2012



Mi madre siempre fue poco convencional: no recuerdo, en verdad que no recuerdo, que alguna vez me haya dado un beso espontáneo, que me haya dicho cuánto me quería o que demostrara de alguna manera socialmente acordada su emoción o gusto por algo. Siempre deseó ser quince centímetros más alta, tener ojos verdes. Al final los tuvo y siempre los va a tener.

Mi madre siempre fue histórica: callada como civilización perdida, con el gesto duro para endurecer a sus hijos y que nada los dañara pero con una sonrisa más grande que sus brazos cuando algo provocaba su súbita alegría. Enseñar sin palabras, tan solo con el gesto sin que fuera un acto de adivinación, pudimos entender su lenguaje callado que nos advertía si algo hacíamos bien (y sus ojos sonrientes) o algo hacíamos mal (su mirada-tigre).

Mi madre siempre fue literaria: se llamaba Alicia y al final de sus días se fugó a su País de las Maravillas en donde ya nada la dañaba y podía jugar con sus recuerdos más queridos, aunque nosotros estuviéramos perdidos en algún laberinto de su mente. El lenguaje poco a poco se fue transformando y de pronto era silencio y en ocasiones era sonido desesperado por ser entendido. Los pasos requerían todo un entrenamiento para dar dos seguidos. Su cuerpo era lo de menos.

Mi madre siempre fue un festejo: nació un 24 de diciembre y murió un 31 de octubre. Murió hoy. Con su prisa tenía que marcar los puntos de su existencia un día antes del nacimiento por antonomasia (la Navidad) y un día antes del Día de Muertos. Nunca quiso esperar aunque aprendió a esperar esperando, pero ya no supo que esperaba ni qué esperaba.

jueves, 15 de diciembre de 2011

Cigiendo las rreglas

Komo cienpre e creido qe deve etsistir aljo qe regule el vuen uzo del hidioma i como ce zupone qe la rreal akademia ez la que "linpia, fija i da ezplendorr" a nueztro idioma i como ésta insitusion lla dijo qe se pueden, por egenplo, eliminar asentos cuando no aiga confucion, pues ovediente como soi, escrivo ésto para unirme ha la "crusada de la vuena fonetica, aunke balga madrez la hortojrafia", inisiada por este orjanismo tan rrezpetavle.

Los biejitos qe desiden cuando ce puede uzarr un asento y cuando no de sejuro qe zaltaran de alejría cuando bean qe tienen un serbidorr leal y dispuezto a aserles cazo. Llo soi ece segidor que save escrivir de manera qe ce entienda, o algien puede desir qe no entiende ésto.

Algo similar puede ser cierto si se escribe con el criterio de que "mientras no exista confusión, los acentos diacríticos son opcionales", pues si los acentos son opcionales, no veo por qué no lo sea también el uso indistinto de b o v, de s, c y z, de j y g. No veo por qué no eliminar la muda h o utilizar a la i como conjunción.

Me seguirá siempre pareciendo un sinsentido dejar la ortografía a la decisión personal, que pueda ser argumento para fomentar la holgazanería, la flojera o eliminar la precisión verbal.

domingo, 30 de octubre de 2011

El Tentero

Entre la gravedad y la grave edad, entre extrañar y extra arañar, entre quieres y quien eres, entre mal dormir y peor despertar, entre tengo mil palabras que ruegan por salir y tengo mil razones por no dejarlas, entre caer y caer, entre tanta cosa, apenas tengo tiempo para escribir un poco. Pero no es por cosas tristes o intensas que no escribo con la constancia que quisiera y debiera, no, es algo mucho más amable: después de mucho tiempo de mimos, de gestarlo con mucho cariño, de cuidar todos los detalles, al fin pudimos sacar a la luz pública EL TENTERO, periódico infantil de distribución gratuita, que pretende divertir de manera inteligente, que quiere despertar o fortificar el hábito de la lectura entre los niños.
Este periódico está creado con mucho cariño y cuidado, con un respeto infinito por los niños, entendiendo que no son tontos o adultos incompletos, sino seres inteligentísimos, con claves generacionales propias, ávidos de aprender y aprehender el mundo. EL TENTERO quiere demostrar que la capacidad crítica y el aprendizaje no tienen por qué estar peleados con el buen humor y la risa, no tienen porque ser solemnes y estar vestidos de aburrimiento.
Bueno, ya mañana lunes 31 de octubre de 2011 nos entrega la imprenta el número 2 del periódico y comienza la distribución.
Quienes hacemos ELTENTERO tenemos muy buenas intenciones pero con eso no se puede subsistir: de nuestra bolsa hemos solventado las dos primeras impresiones y la distribución, y, créanme, es muy caro. Si no llegan los patrocinios pronto, el periódico quedará sólo en su formato virtual o, peor aún, quedará como un magnífico proyecto que ayuda a la transmisión de la educaión y la cultura en nuestro país, pero que no puede vivir por falta de recursos.
Ojalá que las autoridades a las que nos hemos acercado volteen su vista a este periódico nacido de la mejor intención y apoyen sus ganas de incidir en los hábitos de lectura de la infancia de nuestro país.
La dirección del periódico es www.eltentero.com.mx y ahí se puede ver la versión descargable, juegos, biografías de los reporteros y un montón de cosas más. De igual forma están los enlaces a facebook y a twiter. Ojalá que quien lee esto se interese y nos recomiende.

sábado, 20 de agosto de 2011

NO LO VUELVO A HACER

Me gusta escribir. Me gustan las mujeres. Eso es una mentira: me encantan las mujeres. Frente a ellas me asumo incapaz, incompleto, torpe, cursi, vulnerable, débil. Pero, no es puro fatalismo; de hecho, lo antedicho es lo menos sentido. Cuando una mujer vence el instinto de supervivencia y el sentido estético y se atreve a compartir tiempo conmigo, siento como si el cuerpo no existiera y flotara muy suavecito, como si pudiera vencer a cualquier gigante poderoso, como si el lenguaje se hubiera inventado para ella y para mí nada más.


Lo malo es cuando se juntan mis dos pasiones. Una vez me enamoré. Juro que fue una sola vez y no lo vuelvo a hacer. Escarmenté.


Las letras son mi amor eterno y ella era la mujer más bonita del mundo, así que decidí unir esos amores y pensar que al fin había llegado mi momento, que amor de tinta y de sangre era posible, que debía soltar el lazo de la desesperanza… y me fui, me dejé, me permití soñar, di permiso a mi cursi interno de escribir mil y un ridiculeces para cantar la hermosura de la inteligencia del cuerpo del alma de la perfección en persona… ¡hermanos, qué regada! Salí apaleado, mi mente se perdió, me comportaba como un adolescente inexperto, como un obseso inaguantable, como quien perdió todo sin haber tenido nunca nada. Estaba irreconocible: mi raciocinio era obnubilado por la tristeza, sólo quería estar con ella, quería que me quisiera la mitad de lo que yo la amaba, quería escribir la mejor obra literaria para que quisiera quedarse conmigo aunque fuera para presumir, quería que me viera con sus ojos de incendio… se asustó… no me quería, nunca me quiso.


Debo decir en mi defensa que ella daba mensajes muy equívocos: parecía quererme, parecía que le encantaba estar cerca de mí, parecía que le gustaba mi hórrida presencia, en fin, cualquier ser humano medianamente normal hubiera pensado que era correspondido. Fue terriblemente doloroso, tanto que todavía lo recuerdo y eso que aún no terminaba la primaria.


Desde entonces entendí que no se puede amar a dos perfecciones: cuando amo, no escribo; cuando escribo, no amo.

domingo, 10 de abril de 2011

ALICIA

Mi madre se llama Alicia y tiene 81 años. No voy a decir que fue un ejemplo de cariño y ternura, pero a cambio nos dotó de un carácter particular, fuerte ante las adversidades, sin autocomplacencias, ajeno a pedir, apto para minimizar el dolor, objetivador y racional. No podían esperarse excesivas muestras de amor de quien tuvo que criar once niños, once seres independientes y pedinches, diferentes todos, demandantes. La paciencia no podía exigirse, la minuciosidad individual era imposible. Hoy el mundo no le gusta más. Se aleja poco a poco de la realidad, se queda con sus recuerdos mejores. Hoy recuerda a su padre --muerto antes de su nacimiento-- y la visita que le realizó en la cuna para darle unas monedas, muestra de que nada le faltaría en este mundo hoy irreal para ella.

El doctor le diagnosticó una serie de padecimientos que le recuerdan el pasado pero le borran el presente inmediato.

Qué sabe él.

Mamá Alicia está buscando su país de las maravillas, en donde el dolor no la alcance, donde los recuerdos que lastiman se van, son de otros no de ella. Allá podrá platicar con su gato risón y su falsa tortuga, con la oruga sabia y podrá de nuevo correr tras la liebre. Aquí ni caminar puede, la palabra le llega en pequeñas dosis.

Mamá Alicia volverá a ser la niña con los ojos bien abiertos ante el mundo nuevo, todo lo que de pequeña imaginó se lo otorgará a sí misma porque lo merece, ya cumplió en esta otra estúpida, árida y maloliente realidad.

La están esperando sus hermanos, su madre, ahí sí podrá jugar con su papá y preguntarle quiénes son esos que la cuidan y le dan pastillas, esos que le decimos mamá. Y su padre la cargará en hombros y le ayudará a ver el mundo desde una altura distinta.

En su nuevo mundo, sólo de ella, tendrá los quince centímetros más que el destino le negó de este lado, los ojos de color claro que siempre soñó. Acá tuvo hermosos ojos muy muy oscuros, serios, retadores, casi espejos.

Alicia está entrando a su nuevo país de las maravillas y se va a quedar ahí porque siempre estuvo a su lado, susurrándole al oído que pronto conocería esas tierras que son de ella, para ella, que la esperan desde que nació, que tanto dolor sólo era su viaje iniciático, la prueba de que merecía estar ahí. Y ganó.

jueves, 24 de marzo de 2011

LA PRINCESA Y EL GUISANTE (VERSIÓN REINA-SUEGRA)

Qué fácil es engañar a los hombres, sobre todo si creen que ellos son los que te engañan. Convivo con dos y es lo mismo que conocerlos a todos: sólo la carne los motiva, sólo la lujuria les da fuerza. Es divertido fingir que son tan listos que no noto nada.

El príncipe, mi hijo, no puede negarse a sus instintos animales, es decir brutos, es decir, irracionales, es decir de hombre. Me viene con la cantaleta de que quiere casarse con una “princesa verdadera”… yo sé lo que busca: carne blanca, joven, nueva. El rey, su padre, no es menos lascivo: cree que no sé lo que sus ojos graban de cada joven que ve, siempre se le queda el rastro de la voluptuosidad.

Se casa mi hijo y su esposa sabe que yo sé la verdad. Cómo recuerdo esa noche, esa tormenta, esas miradas llenas de dientes listos para comer su piel que se mostraba a través de la ropa mojada. El rey, mi esposo, la vio desde la ventana y se ofreció ¡a abrir él personalmente la puerta! Vi lo que él vio: ese cuerpo joven y húmedo. Cree que creí en su súbita amabilidad; después el príncipe, mi hijo, apenas pudo disimular esa erección en presencia de todos al ver a esa mujer-mar que mojaba todo a su paso. Cuando ella me vio y pidió asilo ambas sabíamos que esa era su primera noche como futura princesa: conocemos el cuerpo masculino más que ellos mismos: sabemos que no piensan con el cerebro: “mi reino por un orgasmo”.

Le ayudé con la escenografía, siempre fui buena con la actuación. Eso del guisante y los colchones fue perfecto: conozco a mi hijo, conozco a los hombres y no hay puerta que impida saciar el hambre de mujer cuando está tan cerca. Los escuché toda la noche; escuché esos testimonios de juventud y energía. Soy reina porque soy lista y sé cuando no debo pelear sino hacer alianzas y esa mujer entró con su ejército de lujuria y piel perfecta: enfrentarla era perder. Ambas somos poderosas: yo el poder real presente, ella el futuro. Por eso preferimos asociarnos sin firmas de por medio: temprano aseguró no haber podido dormir por el ridículo guisante y mostró como evidencia los cardenales de su cuerpo que fueron causados realmente por dientes y dedos y uñas reales y reales.

Todos asentimos, todos sabemos que mentimos y todos sabemos que eso es la felicidad.