jueves, 29 de enero de 2009

PROTEO

El vacío no es espontáneo. La cotidiana rutina lo labra. Hace años que empecé a luchar contra la costumbre. Tengo multitud de nombres: ayer me llamaba Gorgonio, antier Jacinto, hoy Esteban. He sido niño, joven, adulto, anciano, prostituta, tendero, poeta, drogadicto, Raúl Velasco, muerto, homosexual, monja, perro policía, libreta, cigarro y casi cualquier cosa que se les ocurra he sido.
Todo por luchar contra la costumbre.
Un día sí como y cuando me acostumbro a comer, pues sigo comiendo. A veces duermo, a veces pienso, a veces hago nada, como cuando me dedico a trabajar como piedra.
Cuando la gente está aburrida por la costumbre, llego a salvarlos asombrándome de todo. Una vez me metieron a un manicomio por asombrarme de que un señor podía y sabía caminar.
De todo he hecho, de todo he sido, de todo he probado.
Hoy termino con eso, hoy escuché: mira, decían mientras me señalaban, es el hombre que acostumbra romper la costumbre.

miércoles, 21 de enero de 2009

NECESIDADES

Nunca negué nada ni no no negué. Necesito notar nombres normales, no novelas nuevas. Neuronas nonagenarias nublan nuestra normalidad: ¿no naceré nuevamente? Nimodo.
No necesites nada, nadie, nunca.
Nominalmente no nazco: negligencia nomás, nubes negras, nutricias nacionalidades: nominalmente no nazco: niño neonormal, nulidad navajeada, neologismo nonato, negación natural.
Noble noche, no niegues nuestra nostalgia —nieve niña—, nuestro nudoso nombre.
No necesites nada, nadie, nunca.
No, nada nuevo: no noticias, ningún número ni negocio, narigonas núbiles, no nidos, nada nada-a nada. Narciso: nivel neuronal nulo.
Nomenclatura, noción, notación, niveles, nemotecnias: nada.
No necesites nada. Ni nadie. Ni nunca.

lunes, 12 de enero de 2009

MEMORIA

Mi memoria: mínima;
mi momento: mutilado; mi mente: muerta. Mientras miento, miro muy melosamente mi mitad: miserable: miente mansamente.
Masco mil manojos macilentos, mil muñones: ¿mi motivación mueve montañas? Milímetros marginales: Mahoma moriría musitando maldiciones.
Mientras mi machismo manco maneja monótonos martirios,
mi memoria mengua más. ¿Mantendré mi magia? Mejor muevo mi máscara-muro, muevo mi mudez, mi mundo. Mentir moviliza millones: mejor, menos mensos, más mazorcas.
Muerdo mensajes, maratónicas mentiras, mascaradas: mancillan mi militancia mundana.
Mi memoria: menor, menor, menor…
Misioneramente, mastico monjas mojadas; maquiavélicamente, masco musas maléficas: mi mundo mata, mejor muévete.
Mucho me motiva masacrar mentalidades menores: menos mensos, más mazorcas.
Mi minimemoria miente mucho.
Mártires, mentalistas, mensajeros, monjes, ministros, monarcas: me mienten, mencionan mejores mundos… ¡maricas!
Mujer: muerte mejorada, mordedura melosa, maldad medicinal, mística metáfora melancólica, martirológica maestra, mordedura mental, maravilla mayor.
¿Mi memoria? Malnacida mutante
Miles mueren matutinamente: menos mensos, más mazorcas.
Mi molestia muestra muy malamente mi mal mental: me muerden moscas misteriosas, moscas memoriosas, moscas mortales. Matan mi mente minuciosamente, miran mórbidamente.
Mi memoria mi memo mi me mo mime mo mimemo